lunes, 27 de octubre de 2014

Podcast #5

¡Bájate ya el nuevo Podcast #5!

En Glutenpollo seguimos buscando el truco perfecto, la maniobra definitiva, el golpe de efecto que nos permita estar en la cresta de la ola dentro de la escena podcastera. Así, al igual que Antena 3 emite Torrente 2 el mismo fin de semana que estrenan la quinta parte, o introduce en su parrilla una versión piratilla de Titanic casualmente al tiempo que James Cameron reedita en 3D la suya (la wena), nosotros intentaremos aprovechar la oportunidad que nos brinda este momento, para subirnos al carro de dos de los fenómenos que justo lo están petando en estos momentos: el ébola y Halloween.

¡Directo pa Alemania!

Y ¿cómo lo vamos a hacer? Pues muy sencillo, con pinzas: basando nuestro debate en un tema que conocemos mucho y bien: ¡los Zombies! 
Dejamos bien claro el concepto, repasamos nuestras pelis favoritas, y damos un repaso a toda base de ficción desarrollada en torno a los muertos vivientes.

O ataque dos zombies galegos.

Desde el primer momento pudimos prometer y prometimos hacernos eco de todas vuestras propuestas a la hora de elaborar contenido para el podcast pues vosotros, oyentes, sois el motor de nuestro proyecto. Bueno, esto que nos ha quedado tan empalagoso y bustamantero, toma forma en la sección de Omar de este mes, que responde a vuestras demandas ofreciéndoos un completo glosario de  slang videojueguil. Pero no temáis; todo está bien rebozado de nuestro habitual sentido del humor y exento, cómo no, de cualquier concepto del ridículo.

Si te quedaste en esto, agradecerás nuestro glosario... para sobrevivir.

Pero no solo de pelis y videojuegos vive el glutenpollero. Hoy Héctor cambia radicalmente de tercio al tiempo que nos abre su corazón y desvela una de sus mayores frustraciones; el no haberse convertido en un Gran General del Alto Mando Bretoniano. Usease, el no haber tenido pasta suficiente como para haberse pulido un ejercito de Warhammer tal como sientan los cánones.

Todo en la vida para ser felices. Menos novia, claro.

Esperando, como siempre, que paséis el mejor rato del mes escuchando nuestro podcast, os animamos una vez más a participar de nuestro gozo, para lo cual podéis enviar todo tipo de consultas, sugerencias, historias, audios... o lo que demonios se os ocurra a nuestro correo glutenpollo@gmail.com, o a través de nuestra cuenta de twitter @Glutenpollo.
No olvidéis suscribiros y recomendarnos a vuestros familiares y amigos.
Sed buenos.

Podcast #5, ya disponible en Ivox y Itunes

domingo, 21 de septiembre de 2014

Podcast #4

Sí hamijos, Septiembre ha llegado.
Se acabaron el tirarse a la bartola y los chapuzones en la playa. El olor a body milk, a cloro de piscina y a tinto de verano. Vuelve el cole.
En cualquier caso, si algo hacemos bien desde Glutenpollo es no dejar tirados a nuestros seguidores, de manera que aquí estamos de nuevo para proporcionaros un par de horas de nuestro mejor néctar.
Efectivamente shurmanos, el Podcast #4 está aquí.

Tranqui Neo, nosotros no te abandonamos.

Volviendo a la estructura habitual, comenzamos el programa con un acalorado debate en torno a los formatos físicos y los modelos de descarga. Pros and cons, preferencias personales y anécdotas se dan la mano para, como siempre, no llegar a conclusión alguna y volver la cabeza tarumba al oyente.

La cabeza como un bombo, bro.

Sabemos que sabéis que somos unos payasos, pero lo que seguro desconocíais es que nos gusta el circo. Omar nos trae el mejor de todos, el que gusta tanto a fanáticos de Ignmar Bergman como a los seguidores de Kiko Rivera, es decir Le Cirque Du Soleil. ¿Qué por qué merece las penas apretarse el cinturón para pagarse una buena entrada? Los motivos aquí y ahora.

Un adelanto del próximo debate pre-electoral.

Héctor, por su parte, nos habla del tema que más controla, es decir, de videojuegos. Y, para quien no lo sepa, los videojuegos son mucho más que mata-marcianos, como bien demuestra el que, hasta el momento, es el producto de entretenimiento masivo más caro de la historia, el Destiny. Bueno... quizás este no sea un buen ejemplo del todo.

¿Qué dirá de esto Matías Prats?

Todo esto y mucho más en el Podcast #4 de Septiembre.
Ya disponible en Ivox e Itunes.


domingo, 31 de agosto de 2014

Podcast #3. Especial Pelis de Acción.

Ya está aquí. Ya llegó.

Descarga el Podcast #3. Especial pelis de Acción.


El tercer capítulo del Podcast viene colmado de testosterona y mala leche hollywoodiense.

 Nothing stops this train.

Con la excusa del estreno de Expendables 3, os traemos nuestro primer súper-especial, grabado vis a vis en los imponentes estudios Titanium de Lugones.

Thumbs up for this superspecial edition!

Los estándares de calidad de Glutenpollo son triple A.

Aprovechando la frescura del cara a cara, damos repaso a los hitos (y mitos) indiscutibles del género, otrora rey de las salas, y encabezado por la más que legendaria rivalidad Arnie/Sly.

Mucho pavo para un solo corral.

Haciendo caso omiso de la crítica más respetada y gafapastil, tiramos de memoria histórica para revivir las sentencias más jocosas, los chascarrillos más emblemáticos, las situaciones más heroicas, amén de nuestros highlights particulares.

Luego dicen que hay crisis... ¡será por plomo!

Tal como aseguraba un muy cabroncete Bolo Yeung a un casi imberbe Van Damme, "ladrillos no devolver golpes", con  lo que está vez sí nos congratulamos al comenzar a hacernos eco de vuestras primeras intervenciones en las redes.

Tú y yo a la fiesta. Tu y yo-o-o, tooooda la noche.

Así pues, os dejamos el enlace de esta tercera entrega del Podcast. Siendo merecedora de un pase deluxe en el malogrado cine Vitalaza,  escenario de nuestras ensoñación es infantiles, podemos asegurar que os legamos nuestro mejor capítulo hasta la fecha.

Si ésta no es tu secuencia favorita EVER, no eres de los nuestros.

Esperamos de todo corazón que os guste.


Dedicado a los satélites del cine: Pepe Isunza, Joel, los hermanos Medero,  Barrero , Borjina , Luiso, Piwi , Javi, Aramburo, Moro ...

Ni en nuestros mejores sueños de entonces...

domingo, 24 de agosto de 2014

Tristeza Impossibile

Todo pasó hace un par de sábados. Como me encontraba de guardia en mi trabajo, lo cual implica tener que estar atento al teléfono y listo para salir pitando a salvar el mundo de una hecatombe en cualquier momento, decidimos optar por un plan tranquilo.
Días atrás, habíamos leído en Facebook una publicación relacionada con la playa de Es Carnatge, en Palma, la cual había sido recientemente habilitada para el baño con mascotas y cerca de la cual uno podía relajarse a gusto, cocktail en mano, en un chiringuito también pet friendly. Vimos a bien probar y llevar a Milú, el pequeño de nuestros cánidos (Leo, el golden, tiene por costumbre tratar de merendarse a sus semejantes) a pasar la tarde allí y pegarnos un chapuzón. Pese a nuestras advertencias disuasorias (nos imaginábamos que la playa en cuestión no daría mucho de si) unos amigos decidieron acompañarnos permutando su primera opción, un baño en las cristalinas aguas de Cala Blava, por la nuestra... pobres insensatos.
Tal y como nos temíamos, la playa no distaba mucho de una diminuta poza, alimentada tímidamente por el agua del mar que a duras penas se colaba entre las rocas. Rocas que, por otra parte, unidas a un inusitado oleaje nada típico de la isla, impedían el acceso al mar y, consigo, el tan ansiado baño. Había arena sí, pero muy gruesa, oscura y fea pero, pese a todo, la "playa" cumplía con lo prometido; un lugar cercano a la ciudad donde poder jugar con nuestro perro, refrescarnos o dejar a nuestra mascota interaccionar con los de su especie.
Tras esto, decidimos acercarnos al Portixol, en un ambiente mucho más chic y sofisticado pero todavía playero, para intentar redondear la tarde y tomarnos un algo. La ausencia de llamadas de la guardia contribuía a cerrar una tarde casi redonda.
 No conformes con ello, gestamos un colofón insuperable: cenar en Il Panzerotto, sin lugar a dudas, la mejor pizzería de todo Mallorca. Il Panzerotto, regentado por Michael La Forgia, no defrauda jamás. Quizás porque su éxito reside única y exclusivamente en un aspecto: la pizza, hecha en mil y un variedades pero siempre en horno de leña. El local es pequeño y angosto, con lo que la comodidad no es uno de sus fuertes, pero la calidad de su género compensa cualquier desventaja.
Allí estábamos pues, el Il Panzerotto, disfrutando yo de una estupenda Mickey James (la opción más equilibrada de la carta), y de una variedad de pizzas con queso los demás (en alguna ocasión os hablaré de mi rechazo por el lácteo), manteniendo agradables conversaciones sobre Man vs Food y el último escándalo de Adam Richman  cuando, tras un Yeah de Usher, el hilo musical del local comenzó a reproducir el tema. Ese tema. En ese momento todo se hizo pequeño, secundario.
La canción sonaba a años 80. Tenía algo de Hard Rock de la época, como de Alice Cooper pero, a la vez, con un sonido muy italiano, y no solamente por el idioma. Cantaba una chica, de voz aguda pero también ronca. No tan ronca como Bonnie Tyler. Los tres o cuatro minutos de canción fueron suficientes para quedarme con la melodía. El estribillo se sucedía varias veces a lo largo de la canción, y podía distinguir como repetía insistentemente la palabra "impossibile". Deduje que la canción era, o había sido, popular en Italia, ya que Michael se arrancó a silbarla en un par de ocasiones mientras introducía otra pizza de dimensiones desproporcionadas en el horno. Pero como todo en esta vida se acabó. Dejó de sonar. Y entonces me invadió ese sentimiento, desconocido hasta entonces.
Por un momento me sentí invadido por una inconmensurable tristeza. Una pena infinita y a la vez tontísima. Me sentí tentado a preguntarle al camarero por el nombre de la pieza, pero el miedo al rechazo del grupo, a quien sin duda la canción les habría parecido "anodina", "demasiado comercial", o vete tu a saber qué más, me pudo. Lo dejé pasar, de modo que sonaron tres o cuatro canciones más, y luego nos fuimos del local.
El pesar se hizo más y más grande, y también aumentó el sentimiento de culpabilidad por mi cobardía, por no haberme atrevido a consultar, por dejar que la presión de grupo venciese una vez más al deseo del individuo. Sentí la fugacidad del tiempo; cómo los acontecimientos pasan una única vez en la vida, por mucho que nos empeñemos en diseñar rutinas, en escudarnos en el clásico "tranquilo, el sol volverá a salir mañana". Pero lo cierto es que todo es fugaz. Todo es finito. Yo, influenciado al máximo nivel por el mundo cinematográfico y audiovisual, tiendo a imaginarme la vida como una sucesión de imágenes pero, a diferencia del celuloide, el VHS o el DVD,  la vida no da opción al replay. A repetir las vivencias exáctamente de la misma manera. Todo acontece una única vez.
Pensé que hubiese sido de mí si no hubiese tenido medios para encontrar Friday I'm in Love de The Cure, o
Ordinary People de John Legend, tras una primera escucha de las mismas. ¡Qué desgracia! Lloré por dentro por haber dejado pasar el tren.
Se lo comenté a Laura de vuelta a casa, haciendo caso omiso de los tontainas que se empeñan en hacernos creer que los hombres de verdad no expresan sus sentimientos y ya despojado del miedo al rechazo, ése que solo te garantiza la máxima complicidad de una pareja, una amistad cercana o un familiar. Por supuesto, me recriminó el no haber tenido el empuje para preguntar (cómo si no me hubiese autoflagelado yo mismo). Así todo, dentro de su inagotable deseo por ayudar al prójimo (agotador en ocasiones), se le ocurrió trasladar la pregunta a nuestros amigos Fer (gaditano afincado en Bolonia) y Daniele (su pareja y 100% italiano) a ver si éstos podían dar alguna pista por donde empezar a buscar. Mis indicaciones fueron parcas, concisas e inútiles: es una canción como de los 80... canta una chica ...en el estribillo dice algo de impossibile. Eran las 2:30 de la madrugada. Laura envió un whatsapp con todo, y nos fuimos a dormir.
Al día siguiente su Blackberry amanecía con un enlace a youtube. Sí amigos, lo que parecía imposible, se había hecho realidad. Era la canción.
Nada es impossibile.

Si quieres saber el título y artista de la canción o escuchar un extracto, tendrás que esperar al próximo Podcast #3. Quiero que padezcáis una milésima parte de lo que yo sufrí habiendo perdido la canción para siempre... como lagrimas en la lluvia.

martes, 29 de julio de 2014

Podcast #2

Don't worry baby. Blanco bros. are back!

El sopor estival y las altas temperaturas no son obstáculo frente al afán de entreteneros de estos dos elementos, que acuden fieles a su cita mensual conforme al compromiso adquirido.
En este segundo Podcast, invierten sus energías en confrontar los clásicos efectos especiales por animatronics a los más novedosos CGI. Pasado, presente y futuro de ambas técnicas son analizadas en profundidad, sin ningún tipo de objetividad ni exactitud, como sientan los cánones, para el deleite de los Glutenmaníacos.


Jordi Pujol, antes y después de la baba de caracol.

La sección de Omar, gira en torno a la figura de... bueno, lo cierto es que prefiere mantener en secreto la identidad de su protagonista hasta el final.  Artista excéntrico, referente de un movimiento y una época. Todo muy vintage y muy Glutenpollo. Surprise, surprise!


Una pista para iniciados.

Héctor, por su parte, nos cuenta qué tal tras su paso por la Gamergy, evento gamer llamado a ser el referente de los eSports en nuestra piel de toro. Youtubers afamados, viejas glorias del videojuego patrio, colas interminables y Minecraft, mucho Minecraft, se cruzan en su camino para salpicar de emociones la aventura.
Además, un extra: HachedeHache, el canal de Youtube llamado a destronar el reinado de El Rubius.


No, no están animando a La Roja.

Todo esto y mucho más en este Podcast #2.
Escucha, disfruta y, no lo dudes, ¡¡suscríbete!!

(Ya sabéis, muy muy pronto también en iTunes)




martes, 15 de julio de 2014

Highly Recommended

Ya se sabe, no hay dos sin tres. En Glutenpollo somos solo dos y, salvo apariciones estelares e invitados de excepción, que los habrá,  este número permanecerá invariable hasta el fin de los tiempos.
Somos dos, en un reloj.

Sin embargo, un 50% de Glutenpollo emprende un nuevo proyecto del que significará el 33.33% (periódico puro) del montante total. Pues esto es que Hefestofiregod, alter ego cibernético de Héctor, se ha arrejuntado con Helanya y Omycrom, compañeros de piso y batallas, para repartir estopa en HachedeHache, un recién nacido canal de Youtube dedicado al gameplay.
Un nuevo canal de Youtube dedicado al mundillo de los videojuegos... Qué original, ¿verdad? ¡Pues sí listillos!, porque esta Triple Amenaza se compromete a saturar la red con tres Let's Play diarios, ¡tres!, eso además de alguna que otra sorpresa...

Directamente a tu face, ¡nigga!

Tanto Hefesto (quien regentaba el desaparecido ElcanaldeHijos), como Helanyah (twitchtera con casi un millar de seguidores on-line) y Omycrom son habituales de los pads y las redes, y no piensan parar hasta someternos a todos.

Por lo pronto, a mí (Omar), el otro 50% de Glutenpollo, ya me tienen ganado. Es por eso que le ponemos el sello de Highly Recommended by Glutenpollo.

¡¡Mucha suerte compagneros!!

lunes, 7 de julio de 2014

Collejas a gogó

No es ningún secreto. Ya lo avisamos en nuestro primer podcast. No nos gusta la forma en la que estamos empezando a consumir cine.
Quizás no haya quedado meridianamente claro pero no somos un podcast/blog de nostalgia. Es decir, por supuesto que echamos de menos muchas de las producciones que se llevaban a cabo antaño, así como costumbres y tradiciones que, en unos u otros ámbitos del entretenimiento, han ido desvaneciéndose con el devenir de los años.  Sin embargo, vivimos con intensidad el presente y miramos con mucho optimismo al futuro.
 Es cierto que recurrimos constantemente al pasado para valorar o contextualizarlo todo, pero eso es únicamente fruto de nuestro poso, de nuestro background. Todo ello aporta una seña de identidad a este proyecto pero, a lo que vamos, no estamos en la línea de “cualquier época pasada fue mejor” o pensamos nutrirnos exclusivamente de material perteneciente a nuestra tierna (y cada vez más lejana infancia). 

Dicho esto, nos inquieta muy mucho lo que está comenzando a ser norma en nuestra manera de afrontar el dar buena cuenta de una película. Si existen rasgos característicos a la hora de ver una película en el cine estos son sobre todo:

  •        Disfrutar de una pantalla gigante.
  •        Ver la película acompañados.
  •        Ver la película a oscuras.
  •            Ver la película en silencio.
Si bien es cierto que los dos primeros puntos son, en muchas ocasiones, prescindibles, no podemos decir lo mismo de los subsiguientes. Y esto es porque el cine no deja de ser otra cosa que una máquina de sueños y, para soñar, hay que estar dormidos; a oscuras y en silencio, como dictan los cánones. Es vital cumplir estos dos preceptos para evadirse completamente de los problemas cotidianos (el informe urgente que hemos de presentarle al jefe el lunes a primera hora, los cuatro kilos que nos hemos cogido comiendo burritos en las últimas vacaciones, o los 200 leuros del ala que nos va a ventilar el hombrecillo del taller por cambiarle cuatro tuercas al coche), e introducirse de lleno en otro mundo, otra vida, diferentes a los que nos hemos de enfrentar a diario.

You know what I mean?

No entendemos, entonces, que haya quien se disponga a aposentar su trasero en una butaca al tiempo que mantiene una agitada conversación de whatsapp, que consulte repetidamente el teléfono en medio de la proyección, o que deje de lado la película en cuestión para abandonarse a una insulsa partida de Candy Crush (esto lo hemos visto con nuestros propios ojos, palabra). ¡Por favor! Un respeto para quienes tienes al lado y a los que sacas inmisericordemente de su disfrute rompiendo vilmente la oscuridad con el artilugio del diablo.


¿Por qué? ¿Por qué?

Personalmente, somos de los que tiramos de toque de atención a la mínima que la ocasión lo requiere pero a menudo esto se vuelve insuficiente contra lo incívico de ciertos elementos. No sabemos por qué motivo, entonces, tan generosamente han pagado los 6 o 7 euros que buenamente cuesta una entrada de cine. Ciertamente, han de nadar en la abundancia, pues no existe ninguna otra explicación racional a tal comportamiento.
Desde aquí promovemos lo siguiente; si eres de los nuestros, collejea a todo el que te impida ver una película en condiciones. No has de reparar en cuestiones de edad, género, raza o credo. Lo mismo si es una ancianita que un chiquillo, dale duro entre oreja y oreja a ver si de una vez por todas captan aquello tan manido de que “tu libertad termina donde empieza la de los demás”.


Calla y atiende a la película, ¡cojones ya!